PerfoChoroní: La carne en la grieta y la cartografía del residuo

Por Eliseo Solís Mora

Narvis Bracamonte
Carmen Ludene
Eliseo Solís Mora
Frank Bready Trejo
Diana Leal
Ruth Vigueras Bravo
Jesús Briceño
Mónica Lopes Galvão
Aidana Rico Chávez

I. El paisaje como disidencia: más allá del cubo blanco

La historia del arte contemporáneo en Venezuela durante las primeras dos décadas del siglo XXI no puede narrarse únicamente desde el circuito institucional de Caracas. Existe una contra-historia escrita en los márgenes, específicamente en la sinuosidad de la carretera hacia la costa aragüeña. PerfoChoroní XX no es solo un festival; es un ecosistema de resistencia y resiliencia que ha operado en la intersección entre el riesgo logístico y la urgencia expresiva.

Mientras las instituciones tradicionales —museos y galerías— experimentaban rigidez estructural y burocrática, PerfoChoroní propuso una estética del residuo. Aquí, el residuo no es solo desperdicio material, sino el aprovechamiento de los espacios sobrantes de la modernidad: el malecón, la orilla de la playa, el interior de un autobús Blue Bird. El festival ha transformado el espacio público de Choroní en una escultura social donde el arte no se observa desde la distancia crítica, sino que se habita desde la fricción cotidiana.

II. La logística como acto performático: el Blue Bird y la presencia

Si el performance es el arte de la presencia del aquí y el ahora, la gestión de PerfoChoroní es una coreografía de supervivencia. La travesía desde el terminal de Maracay hasta el litoral, cruzando la montaña del majestuoso Parque Nacional Henri Pittier en una “nave espacial” de acero y ruido, constituye el primer rito iniciático. No hay asepsia en este proceso.

Esta teoría de la presencia sostiene que el cuerpo del artista es el único territorio soberano que queda. En estos 20 años, la labor de Narvis Bracamonte (productora) y Pedro Pez (director), junto a Pedro Juan López (asesor de medios), ha sido la de “negociadores de la performance” entre la utopía artística y la realidad de un país en transformación. El festival ha demostrado que el arte contemporáneo, cuando se desplaza de su pedestal convencional, genera una pregunta incómoda y vital en el espectador inesperado —turista, pescador o transeúnte—: “¿Quiénes son ustedes? ¿De qué se trata esto?”. En esa colisión semántica reside la verdadera potencia política de la acción.

III. Genealogía de un retorno: del CACTu a la inmaterialidad

Desde la fundación del Centro de Arte y Comunicación Turagua (CACTu) en 1993, la semilla fue clara: la agitación de la conciencia. La evolución del festival refleja las tensiones de la historia reciente venezolana:

  • La era presencial (2006-2020): consolidación del cuerpo en el territorio, desafiando la geografía y la institucionalidad.
  • La transición pandémica (2021-2022): repliegue hacia la virtualidad como estrategia de preservación del archivo.
  • El retorno al territorio (2023-2025): reactivación de las acciones performáticas en la playa y convivencia mística en la residencia Cotejo, hibridando vida comunitaria y rigor conceptual.

IV. 2026: el AntiRETRATO y el legado de Clemente Padín

La vigésima edición se presenta bajo la figura del AntiRETRATO. En un mundo saturado por la hegemonía de la imagen perfecta —del retrato al autorretrato, hasta el selfie institucionalizado— el festival propone una cartografía de rostros que son, en realidad, marcas de una acción colectiva. Este “Gran Álbum Familiar”, que reúne a 77 artistas de latitudes tan diversas como Colombia, Alemania, Argentina, Suiza, Portugal, Chile, Brasil, Francia, Polonia, España, Puerto Rico, Italia, Suecia, Estados Unidos, República Dominicana, India, Hungría, México y Venezuela, funciona como documento de memoria histórica.

(Lista de artistas revisada y corregida solo en tildes y puntuación; no se altera contenido.)

El homenaje póstumo a Clemente Padín no es azaroso. El poeta, performer y teórico uruguayo nos enseñó que el lenguaje es una herramienta de liberación. Como Padín, PerfoChoroní entiende el lenguaje y el cuerpo como herramientas libres para la evidencia como obra de arte que acontece, impacta, afecta y genera una conmoción estética y ética total. La edición XX es un acto de honestidad colosal: ante la escasez presupuestaria, se impone la abundancia de la red. La plataforma virtual se convierte en el nuevo malecón, un espacio donde la acción se desplaza a la velocidad de la luz, pero mantiene su peso específico en la historia del arte contemporáneo venezolano.

V. La poética del AntiRETRATO: desmantelar la identidad como gesto de resistencia

En la edición XX de PerfoChoroní, el AntiRETRATO no debe entenderse como negación de la imagen, sino como subversión de la representación tradicional. Mientras el retrato histórico buscaba fijar el estatus y la fisonomía del poder, el AntiRETRATO en la performance busca la desaparición del ego para que aparezca el cuerpo político.

En este “Gran Álbum Familiar”, la imagen se fragmenta a través de tres ejes:

  1. El rostro ocupado: el cuerpo como soporte de texturas y residuos. El rostro desaparece bajo la materia, recordándonos que, en la estética del residuo, somos lo que queda después del colapso.
  2. La identidad nómada: la lista de participantes revela una cartografía de lo nacional, la diáspora, lo continental y lo transnacional. El AntiRETRATO es el rostro de quien habita la frontera.
  3. La acción inmortalizada: el registro no como vestigio muerto, sino como organismo vivo. “El AntiRETRATO es el espejo roto de una sociedad que ya no se reconoce en la perfección del píxel, sino en la cicatriz del gesto”.

VI. El cuerpo como respuesta

Tras dos décadas, PerfoChoroní deja un legado irrefutable: la performance fuera del circuito convencional no es un accesorio decorativo, sino un deporte de riesgo necesario para mantener la salud democrática de la cultura. Mientras el arte siga ocurriendo en la grieta —en el aquí y ahora de un pueblo costero o en la inmaterialidad de un servidor web— el cuerpo seguirá ofreciendo la única respuesta posible ante la rigidez del mundo: hacer del arte la cosa posible que nos siga uniendo.

VII. Perfil curatorial y cronología performática

  • 1993-2005: gestación y búsqueda de lenguajes de conciencia (CACTu).
  • 2006-2020: la era de la carne. Catorce años de hitos físicos en Playa Grande y el Malecón.
  • 2021-2022: resiliencia digital pandémica. El archivo como cuerpo.
  • 2023-2026: consolidación de la memoria. Vuelta al territorio físico y el Gran Álbum de AntiRETRATOS.

VIII. Metamorfosis del encuentro: del territorio expandido a la síntesis virtual

La longevidad de PerfoChoroní no es producto del azar, sino de una dinámica procesual que comienza mucho antes de que el cuerpo se manifieste en la costa. Seis meses antes de cada enero, el festival activa una convocatoria abierta a través de redes sociales, transformando la virtualidad en un laboratorio de preproducción donde se gesta el diálogo transcontinental.

La cartografía del festival ha sido un desplazamiento constante entre lo orgánico, lo conceptual y lo habitable. Ha ocupado el Malecón de Puerto Colombia, el casco central de Choroní, la densidad de la montaña, la inmensidad de Playa Grande y otras riberas circundantes, para luego replegarse hacia la convivencia en la residencia Cotejo. Este tránsito no ha sido solo físico, sino intelectual. Cada espacio ha servido de altar para el diálogo con los grandes referentes de la ruptura: desde la ironía conceptual de Marcel Duchamp y el misticismo de Joseph Beuys, hasta la irreverencia de Fluxus, la luz de Armando Reverón, el silencio concreto de John Cage, la visión mediática de Marshall McLuhan y la agudeza crítica de Margarita D’Amico. Así, PerfoChoroní se consolida como plataforma donde la teoría universal se encarna en el contexto local.

IX. Coordenadas de la memoria: el portal de la ubicuidad

La edición PerfoChoroní XX no concluye en el texto, sino que se activa en el encuentro. En un gesto de democratización radical y preservación histórica, el festival trasciende la geografía física de la costa para habitar la red. Si el autobús Blue Bird fue el vehículo de la carne durante dos décadas, la plataforma digital es hoy la nave que garantiza la permanencia de este legado frente al olvido.

El Festival Internacional de Performance PerfoChoroní invita a investigadores, artistas y público general a transitar esta cartografía del AntiRETRATO. El acceso a la exhibición no es solo una visita a una galería virtual; es el ingreso a un archivo vivo de la pulsión creativa venezolana y global.

Coordenadas del evento: A partir del 6 de enero de 2026, el público puede acceder a la exhibición de AntiRETRATOS y a la documentación de las acciones virtuales a través de la plataforma oficial. Este espacio funcionará como nodo central de la memoria de estos 20 años de arte en la grieta.

Plataforma oficial: https://paginadecactu.wixsite.com/perfochoroni (paginadecactu.wixsite.com in Bing)

Apertura: 6 de enero de 2026

Carácter: acceso libre y global para la difusión del arte contemporáneo en el espacio público y virtual.

Organización: Dirección: Pedro Pez Producción: Narvis Bracamonte Asesoría de Medios: Pedro Juan López

Eliseo Solís Mora (Upata, 1978), artista visual y de la performance, docente y gestor cultural independiente.

Lista completa de los artistas participantes:

Albani Carolina – Venezuela
Kenia Barillas – Venezuela
Pato y Lucas Munita – Chile
Daniel Acosta – Argentina
Martín Tolosa Marín – España
Silvia & Massimo – Italia
Libertad Restrepo – Colombia
Domix Garrido – España
Sergio Muro – España
Ithakua1612 – Venezuela
Melina Peña – Mexico/España
Alejando Torrealba – Venezuela
Beatriz Albuquerque – Portugal /USA
Jochi Muñoz – Rep. Dominicana
Aruna Feliz – Venezuela
Antonio Castro Silva – Colombia
Marisa Nuñez Caminos – Argentina
Nicola Fornoni – Italia
Domingo Mestre – España/Brasil
Leonor Basalo – Venezuela
Fabian Zaraza – Venezuela
Diana Leal – Venezuela
Caryana Castillo – España
Viviana Labarca – Venezuela
Ender Rodriguez – Venezuela
Eva Elena García – Venezuela
Ivonne Bello – Venezuela
Ariadna Pastorini – Argentina
Alejandra Casadiego – Venezuela
Jesús Briceño – Venezuela
Lisa Lehoux – Francia
GeNova Alvarado – Venezuela /Brasil
Gabriela Airovi – Venezuela /Chile
Azul Bracamonte – Venezuela
Manuel Reyes – España
Yumei Silva – Venezuela /Alemania
Astrid Salazar – Venezuela

Madeleine Macias – Colombia
Frank Bready Trejo – Venezuela /Argentina
Ruth Vigueras Bravo – México
María Nuitter – Venezuela/USA
Angélica Kiki Colm – Venezuela /Chile
Eudora Quintana y Cesar Silva – Venezuela
Alexander Escalona – Venezuela
Keike Twisselmann – Alemania
Cesar León – Venezuela
Nebai Zabala – Venezuela
Mónica Torres – Colombia
Celia Béjar – México
Irene Turner – Venezuela /USA
Makame Orozco – México
Esmeralda Pérez Tamiz – México
Marlene Murillo – Venezuela
Gustaf Broms – Suecia
Miguel Angel Gonzalez – Colombia
József Biró – Hungría
Nelda Ramos – Argentina
Dimple B Shah – India
Salomé Cosmique – Colombia/Pto. Rico
Jorge Boullosa T. – Venezuela /España
Janusz Plota – Polonia
Sofia Vera – México
Gata Voladora – Venezuela
Mónica Lopes Galvão – Brasil
Carmen Ludene – Venezuela
Trinidad Inserri – Venezuela
Max Provenzano – Venezuela/Portugal
Albany Carantoña – Venezuela
Erika Mayoral – México
Keyla Holmquist – Venezuela
Eliseo Solís Mora – Venezuela
Aidana Rico Chavez – Venezuela/Argentina
Ignacio Amespil – Argentina
Pedro Pez – Venezuela
Narvis Bracamonte – Venezuela

Raquel Camacho – Venezuela

Janeth Berrettini – Venezuela/Suiza


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