En Inoperancias, las imágenes dejan de ocupar el centro de la escena. La atención se desplaza hacia los mecanismos que las producen y organizan nuestra forma de mirar.
El próximo viernes 25 de septiembre, la Galería Alarcón Criado inaugura temporada expositiva con Inoperancias, una exposición individual de Iván Candeo. La muestra reúne un conjunto de obras inéditas en pintura, dibujo, escultura, instalación y vídeo, para examinar aquellos dispositivos que, habitualmente invisibles, sostienen nuestra experiencia visual y coincide con un momento especialmente relevante en la trayectoria del artista, recientemente galardonado en el Programa de Becas y Comisiones CIFO (Cisneros Fontanals Art Foundation) 2026. Candeo desarrolla una práctica centrada en los dispositivos que median la percepción y la construcción de las imágenes. Su trabajo explora los mecanismos técnicos y culturales que modelan nuestra forma de ver y la manera en que organizan la memoria, la historia y la experiencia. Más que producir nuevas imágenes, dirige su atención hacia las condiciones que hacen posible su aparición y hacia los procesos, a menudo invisibles, que determinan cómo percibimos, interpretamos y comprendemos la realidad.

Todas las obras de Inoperancias comparten un mismo gesto: volver inoperante un dispositivo para hacerlo visible. Una pantalla de proyección inflable deja de comportarse como un soporte transparente; relieves realizados con la tapicería de butacas de cine transforman el lugar del espectador en objeto de contemplación; una serie de pinturas en miniatura reproduce algunos de los primeros planos más influyentes de la historia del cine; cámaras construidas como celosías replantean la relación entre arquitectura, perspectiva y visión; un neón revela, mediante el vídeo, el parpadeo imperceptible de una luz que el ojo percibe como continua; y una secuencia de dibujos, realizada a partir de capturas de pantalla, fija el instante exacto en el que un cuerpo pierde el equilibrio.

La interrupción de la función no supone aquí una negación del medio, sino una forma de conocimiento. Al dejar de operar con la transparencia que les es propia, estos dispositivos revelan su espesor material, histórico y cultural. Lo que normalmente sirve para mirar se convierte aquí en aquello que merece ser mirado. Lejos de proponer una reflexión sobre el cine en sí, Inoperancias utiliza algunos de sus dispositivos fundamentales para formular una pregunta más amplia: ¿de qué manera las tecnologías, los objetos y las convenciones visuales configuran aquello que percibimos como natural? La exposición desplaza así el interés desde la representación hacia su infraestructura material y revela cómo los medios organizan nuestra manera de mirar y, con ella, nuestra forma de construir significado.

En un momento marcado por la producción y circulación incesante de imágenes, Inoperancias propone una operación inversa: detenerse en aquello que normalmente permanece oculto porque funciona. La exposición examina los sistemas que hacen posibles las imágenes y convierte la suspensión de su funcionamiento en una herramienta crítica para pensar la percepción contemporánea.
Fuente: Prensa Galería Alarcón Criado.


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